Anfortas, Miguel y Galaad.

Se cree que el origen de los francos sicambrios, de cuyo linaje femenino desciende de la dinastía de los merovingios, se remonta a la Arcadia griega y que posteriormente emigraron hacia las orillas del Rin. Su asociación con la Arcadia motivó que los merovingios se les relacionara simbólicamente con el misterioso animal marino Bistea Neptunis. Su dios del mar era el rey Pallas, una antigua deidad arcadia. Su predecesor era el gran Oceanus.

En la tradición artúrica, los reyes pescadores de la familia del Grial representaban a los soberanos descendientes de David, mientras que el linaje patriarcal ostentaba el nombre de Anfortas, in fortis (latín) en la fuerza, también está relacionado con el vocablo hebreo, Boaz.

El nombre Boaz se le dió a la columna de la izquierda  del pórtico del templo de Salomón (I Reyes 7:21 y II Crónicas 3:17). Tanto su capitel como el de la columna derecha llamada Yakin (Él establecerá), estaban decorados con granadas de cobre pulimentado, fruto que el Cantar de los Cantares 4:13 asocia a la fertilidad masculina. No es casualidad que los famosos cuadros de Botticelli La Madona de la granada y la Madona del Magnificat muestren al niño Jesús sosteniendo una granada madura abierta.

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Madonna del Magnficat, Botticelli 1481

Algunos historiadores sostenienen la presencia de la granada en estos cuadros está relacionada con la Resurrección, en asociación con el mito clásico de Perséfone. En la mitologia griega, la diosa Perséfone, hija de Zeus y Deméter, es raptada por Hades y conducida al Infierno. La condición para el rescate era solamente permanecer en la tierra, unos días al año. La historia es una alegoría del ciclo natural de la vida y no tiene connotación alguna con la resurrección tras la muerte. En los cuadros, sus granadas poseen en el mismo significado de fertilidad que tienen el Cantar de los Cantares o en los capiteles de las columnas del templo de Salomón.

En tiempos de Botticelli, la tradicion del Grial estaba relacionada al rey Pelles, señor del mar Pallas: “Mi nombre es Pelles, rey de un pais extranjero y primo de José de Arimatea”. Su hija Elaine fue la portadora del Grial de Corbenic (Cors Beneicon, el cuerpo bendito) y madre de Galaad fruto de su unión con Lancelot del Acqs.

El rey Lucio edificó la capilla de San Miguel (Michael), en Glastonbury, sobre los restos de una antigua construcción pagana. Para llegar a este lugar desde el monte de San Miguel en Marazion, el camino discurre por la iglesia de San Miguel en Brentor, por la iglesia de San Miguel en Borrowbridge Mump, la iglesia de San Miguel en Othery, en direccion a Stoke de San Miguel.

El san Miguel al que tantas iglesias estaban dedicadas, no fue ni monje ni mártir, se trata del arcángel. En la guerra de los judíos, Flavio Josefo confirma que los esenios de Qumran mantenían los nombres de los arcángeles en su jerarquía sacerdotal. El portador del titulo de angel Miguel era el sacerdote saduceo. Cuando Jesús vivia, descendiente del orginal Sadoc, coétano de David, era Juan Bautista, quien había heredado el cargo de su padre Zacarías.

Fragmentos del Documento del príncipe Melquisedec hallados entre los manuscritos del mar Muerto, indican que Melquisedec y Miguel eran una misma persona. El Apocalipsis recoge esta identificación cuando describe el arcángel Miguel luchando contra el dragón de la opresión romana. El versículo 7:14 de la Epístola a los Hebreos impugna la interpretación de los Evangelios sobre la virginidad de María, al afirmar que José era el verdadero padre de Jesús, ” porque es cosa manifiesta que el Señor Nuestro es retoño de Judá, a cuya tribu para nada se refirió Moisés al hablar de sacerdotes”. También explica que la ley del sacerdocio varió para hacer posible el nombramiento de Jesús como sacerdote (Epístola a los Hebreos 7:12)

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San Miguel, Rafael 1518.

Desde entonces la sucesión dinástica de Melquisedec (Melchi-Sadoc) recayó en el linaje masculino de Jesús a través de sus descendientes, los reyes pescadores. En los primeros tiempos no eran reyes de facto, pero eran reyes pescadores por derecho    (de iure). El ascenso del linaje empezó cuando Faramundo de casa con Argotta. No es casualidad tampoco, que se recordara la presencia de san Miguel en Cornualles en el año 495, y en la Galia en el 580. El nombre del pueblo de Marazion, situado en Cornualles, deriva de Mercado de Sión, tiene claro orígenes judíos y es sinónimo de Jerusalén. Cuando la marea lo permite, hay un camino que conduce hasta Marazion hasta el monte de San Miguel. En este lugar existió un antiguo monasterio celta que en el siglo VII se transformó  en un priorato benedictino dependiente de la abadía de San Miguel.

Los primeros textos sobre el Grial citan a Galaad con el nombre hebreo Gilead (Guilad). El Guilad original fue el hijo de Mikael, bisnieto de Nahor, el hermano de Abraham (I Crónicas 5:14). Gilead significa “un montón de testigos”; la montaña que el Génesis 31:21-25 llama Galaad era “el monte de los testigos” y al conjunto de piedras que Jacob construyó, según el Genésis, lo llamó Galed, el montón de testigos. Siguiendo los pasos de Bernardo de Claraval, el abad cisterciense de Lincolnshire, Gilberto de Holanda, relacionó  directamente al Galaad artúrico con la familia de Jesús  en su obra Sermones sobre el Cantar de los Cantares.

 

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.
Khalil Gibran
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La dama del lago.

En el año 633 un enigmático bote llegó al puerto de Boulogne-sur-Mer, en el norte de Francia. No había ninguna persona a bordo, tan solo una talla, de alrededor de un metro de alto, de la Virgen Negra con un niño y una copia de los evangelios en sirio. Fuera cual fuese su origen, su aparición causó gran revuelo. La extraña estatua, conocida como Nuestra Señora de la Sangre Sagrada, se convirtió en el símbolo de la catedral de Notre-Dame en Boulogne y fue objeto de gran veneración hasta su destrucción durante la Revolución Francesa.

La Virgen Negra de Boulogne reforzó la relación entre María y el mar (mare en latín) en la creencia popular. Ya antes de los tiempos de Carlomagno, los peregrinos usaban la emblema de la Virgen del Mar, del que proviene el escudo de la ciudad de Boulogne, en sus insignias. En Escocia apareció la versión del mismo símbolo antes de que los escudos fueran habituales en Britania. En el siglo XI, el emblema de la ciudad de Edimburgo, era una representación de la Santa Leith, puerto de Edimburgo, era una representación de la Santa María del Mar y el Niño del Grial en una embarcación que navegaba protegida por una nube en referencia a Santiago, José de Arimatea, que había sido “Nube”, el guía de los peregrinos (Fue una nube el guía de los israelitas hasta la tierra prometida (Éxodo 13:21-22), y la aparición de Dios a Moisés en el monte Sinaí estuvo acompañada no sólo de relámpagos y truenos, sino también de nubes (Éxodo 13:21-22). Así, al igual que Relámpagos, Trueno y Terremoto, Nube formaba parte de la designaciones simbólicas de la comunidad).

 

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Catedral Basílica Notre-Dame, Boulogne-sur-Mer.

Parece ser que no existe discusión sobre la heráldica tuvo su inicio en el siglo XII. Puede que así ocurriera en Britania, pero los britanos no fueron los inventores de tal idea, tal como algunos heraldistas han tratado hacernos creer. Reconocidas sociedades especializadas en el tema, tales como la Academia de Heráldica o la Academia de Escudos, fueron fundadas durante los últimos años del siglo XIV para controlar los registros de la nobleza. En aquellos tiempos, los caballeros debían lucir emblemas para permitir su identificación, puesto que vestían armadura y cota de malla de la cabeza a los pies. El uso de banderas y otros signos indicativos de la familia o región había surgido en Flandes y en el norte de Francia. De todos formas, muy poca gente en Britania había podido ver una insignia antes del siglo XII, particularmente si no tenia un origen feudal. Por ello el emblema de Leith es una excepción, no tan sólo por la época, sino también porque no tiene relación con el feudalismo y por su carácter marcadamente femenino.

La ilustrativa obra del arzobispo Rabano Mauro La vida de María Magdalena consta de cincuenta capítulos repartidos en seis volúmenes. Entre otras cosas cuenta que María, Marta y sus compañeros zarparon, de las costas de Asia  y favorecidos por vientos del este, navegaron por el mar (Mediterráneo) cruzándolo entre Europa y África, quedando la ciudad de Roma y la península italiana a la derecha (norte). Entonces cambiaron el rumbo y arribaron felizmente a la actual ciudad de Marsella, en la Galia, en la desembocadura del rio Ródano. Una vez allí, después de dar gracias a Dios, el gran Rey del universo, se separaron.

En las bibliotecas de París, pueden encontrarse un gran numero de documentos antiguos, incluso anteriores al de Mauro, que recogen declaraciones de testigos coetáneos a María. Existe un himno del siglo VII que menciona su misión en Provenza ( compilado en los registros llamados Acta Santorum y divulgados durante el siglo XVII por el jesuita Jean Bolland). Se supone que los restos mortales de las compañeras de María, María-Salomé y María Jacob, están enterrados en la cripta de la iglesia de Les Saintes Maries en la Camarga; mucho antes de su construcción en el siglo IX, existía otra iglesia en el mismo lugar llamada de Santa María de Ratis. Cabe destacar, que en la actualidad aun puede verse, cerca de la nave principal, una escultura representando a las Marías en el Mar.

Dos han sido las formas artísticas utilizadas para describir la relación entre María Magdalena con la Galia: descriptiva y mística. Existe en la iglesia de Les Saintes Maries, obra del pintor Henri de Guademaris. En ella puede verse a María llegando en una barca a las costas de Provenza y fue exhibida durante la Exposición Universal de París en 1886. Otra famosa pintura, El viaje por mar de Lukas Moser, que forma parte del altar mayor del decorado en plata y oro de la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, en Tiefenbrohn, sur de Alemania.

 

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Viaje por mar 1432, Lukas Moser.

Existen unas cartas datadas en 1482, que sin ninguna duda escribió Luis XI, que narran la visita del rey merovingio Clodoveo en las cercanías de la tumba de María Magdalena. Los restos se encuentran en la abadía de Saint Maximus, a unos 50 km de Marsella. Carlos II de Sicilia, conde de Provenza, desenterró la calavera y el húmero para guardarlos en una arca de oro y plata. La “cueva de la soledad” de María está situada cerca de La Saint Baume. El señor de Joinville, que visitó la cueva junto al rey Luis IX en 1254, a su regreso de la séptima cruzada, relató:

Llegamos a la ciudad de Aix-en-Provence para adorar a la bendita Magdalena, que yace a una jornada de camino. Legamos a un peñasco abrupto y escarpado, un lugar llamado Baume, donde se cree que la sagrada Magdalena vivió durante mucho tiempo en una ermita.

Tres siglos antes, Guillermo Gerardo, marqués de Provenza, ya había peregrinado a la cueva. La iglesia de La Saint Baume, que se halla en una gruta elevada y tiene diversos altares y una escultura de María Magdalena, ha sido durante mucho tiempo un venerado lugar de peregrinación.

 

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Basílica de Saint Maximus-La Sainte Baume.

 

El nombre antiguo de Aix-en-Provence, lugar en el que María Magdalena, murió en el 63 d.C, era Acquae Sextiae. El nombre de Aix (Acqs) se debe a la existencia en la zona de aguas termales y deriva de una corrupción de la palabra latina aquae. La tradición del Languedoc llama a María la Dompna del Aquae, ” la señora de las aguas “. Para los gnosticos, y los celtas, las mujeres objeto de veneración siempre estaban asociadas con lagos manantiales, fuentes y pozos. La gnosis (conocimiento) y la sabiduría estaban relacionadas con el Espíritu Santo femenino que ” se cernía sobre las aguas “. (Génesis 1:2). Éste era el Espíritu Santo de Sophia, preservado por su reencarnación en María Magdalena. 

Desde el momento en que Jesús recibió la orden sacerdotal de Melquisedec (Hebreos 5) también se convirtió en un “pescador”. De esta manera el linaje de la casa de Judá se transformó en una dinastía de reyes sacerdotes o, como posteriormente se llamaría, reyes pescadores.

Los herederos de Jesús y María, transformados en reyes pescadores, preservaron el espíritu maternal de Aix y se convirtieron en   “la familia de las aguas”, la casa de Acqs. Esta familia fue preeminente en Aquitania, zona cuyo nombre también está relacionado con la raíz aquae o acqs, al igual que el nombre Dax, población situada al oeste de Toulose, deriva de la contracción d´Acqs. Así, una rama merovingia de la familia descendiente de Jesús, a través de los reyes pescadores, se convirtió en condes de Tolosa y Narbona y en principes de Septimania, antigua region fronteriza situada entre Francia y España. Otra rama de la familia, relacionada con el linaje femenino, recibió la herencia de la iglesia celta de Avalon, siendo Viviana del Acqs reconocida como reina a principios del siglo VI. En Bretaña, una rama masculina de la casa de Acqs provenzal, descendiente de Morgana, nieta de Viviana I, fundó la casa de los condes de Léon d´Acqs. 

Desde que en el siglo XII Chrétien de Troyes escribió Gauvain y la dama del manantial, en el que la Dama equivale a la Dompna del Aquae, la herencia de los Acqs perduró a través de la literatura artúrica. El legado ha permanecido fiel a su origen y tuvo relación directa con las “aguas sagradas” asociadas al Génesis, Sophia y Magdalena. En 1470, sir Thomas Malory, en su obra La muerte de Artús, asimiló fonéticamente, la forma del Acqs con du Lac, con lo que Viviana II (la dama del manantial y madre de Lancelot del Acqs) se convirtió en La dama del lago.

 

La paciencia tiene más poder que la fuerza.
 
Plutarco.

Rosenkreuz y Vitriol.

Desde los primeros tiempos de los reyes francos, la administración vaticana se las había arreglado para frenar todo poder que amenazara al sacro imperio romano. Ahora, de forma inesperada, se tenia que enfrentar a un oponente inesperado, una copia de él mismo pero con una imagen más aceptable, una iglesia cristiana paralela. Ademas, el movimiento rebelde estaba respaldado por el mismo tipo de herejes, victimas de siglos de persecuciones, a los que la Iglesia consideraba suprimidos.

En esta “Nueva era de la razón”, los protestantes emergieron unificados bajo la bandera de la roja (rosa) cruz, un emblema que el mismo Lutero incorporó a su sello personal. Los rosacruces, tal como fueron conocidos, predicaban libertad, fraternidad e igualdad, y se convirtieron en una amenaza constante contra la opresión tiránica. El futuro les tenia reservados un papel determinante en las revoluciones francesa y americana.Tras la Reforma, fueron responsables del establecimiento de un nuevo entorno de conocimiento espiritual.

La gente descubrió que la historia apostólica de la curia romana era un completo fraude. Se hizo patente, que los rosacruces, al igual que los cátaros y los templarios, tenían acceso a un saber antiguo que poseía mas fundamente que las consignas promulgadas por Roma. En los años 1614 y 1615 aparecieron en Alemania dos tratados conocidos como los Manifiestos rosacrucianos, cuyos títulos respectivos eran Fama Fraternitatis y Confessio fraternitatis. 

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Primera página de Fama Fraternitatis,1614

Les siguió un tercer titulo aparecido en 1616, Las bodas químicas, escrito por el pastor luterano Johann Valentin Andreae. Es evidente que los primeros Manifiestos estaban escritos por autores relacionados, o quizá por el mismo Andreae, oficial del priorato de Nuestra Señora de Sión. Las publicaciones anunciaban una nueva era de luz y liberación hermética, en la que los secretos universales serían resueltos y dados a conocer. A la vista de la subida al poder de la dinastía de los Estuardo en Gran Bretaña, dos décadas después, las profecías eran correctas, aunque de contenido alegórico. Los escritos se centran en los viajes y el aprendizaje de un misterioso personaje llamado Christian Rosenkreutz, un hermano de la Rosacruz.

Según Maurice Magre, en su libro Magiciens et Illuminés, Christian Rosenkreuz fue el último de los Germelshausen, una familia teutona que surgió en el siglo XIII. Su castillo se encontraba en el bosque de Turingia, y se habían acogido al catarismo. Toda la familia fue ejecutada por el Landgrave Conrad de Turingia excepto el benjamín, con cinco años de edad. Se lo llevó en secreto un monje adepto albigense de Languedoc.  Supuestamente, Christian Rosenkreuz aprendió esoterismo entre sabios árabes como peregrino en Oriente, supuestamente a principios del siglo XV, al volver fundó la «Fraternidad de la Rosa Cruz» como Superior de la Orden.  Más tarde, al descubrirse la cripta de Rosenkreuz, según la descripción presentada en la leyenda, parece estar localizada en el interior de la Tierra, recordando el lema alquimista VITRIOL:Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum LapidemVisita el Interior de la Tierra; Rectificando Encontrarás la Lápida Oculta».)  Siguiendo La estrella de siete puntas Vitriol que es una de las imágenes más conocidas de toda la alquimia. Fue ilustrada de varias maneras por diversos autores. (http://www.granfraternidadblanca.org/2013/08/vitriol.html)

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Imagen de “Los símbolos secretos de los Rosacruces” publicada en Alemania en 1785 y considerada la obra Rosacruz más importante después de los tres manifiestos. Editada por la orden rosacruz “Rosa Cruz de Oro del Antiguo Sistema” que había sido fundada en 1775 y por una logia masónica alemana llamada de “Las tres espadas” . En esta obra se recogen todo tipo de símbolos alquímicos y esotéricos y también se establece la jerarquización de la orden en grados Juniors, Theoricus, Practicus, Philosophus, Adeptus Minor, Adeptus Major, Adeptus Exemptus, Magistri y por último Magi. Sistema que sería aprobado por esta orden en la reunión que tuvieron en Praga en 1777 y que posteriormente ha sido copiada por muchas organizaciones rosacruces , una organización que recuerda al de las logias masónicas tan amantes de los ritos y parafernalias hechas en gran parte para impresionar a aquellos ajenos a la orden.

En la Edad Media su conocimiento oculto era tratado de tal importancia que los Caballeros Templarios ”grababan” por el paisaje francés, en sus castillos, la estrella de siete puntas. De acuerdo con el conocimiento de las energías de la Tierra Las cuatro extremidades se refieren a los cuatro elementos: En una mano hay una antorcha, elemento fuego, en la otra mano hay una vejiga de aire (Vesica piscis), elemento aire; un pie está en el suelo y el otro en el agua. El quinto elemento, a menudo, en el trono de arriba se representa en forma de la doble ala de Hermes. Los cinco símbolos están ordenados en un pentágono de tamaño mediano. Junto al pie, un rey y una reina están puestos con los símbolos del sol y de la luna, que representan el poder polar de la naturaleza.

Podemos observar, un triángulo, un círculo y una estrella de siete puntas. El triángulo representa la trinidad de cuerpo, espíritu y alma. “Corpus”, “Anima” y “Spiritus”, o, en alquimia, por Sal (cuerpo, el principio solidificante), Sulphur (alma, el principio que mueve) y Mercurius (espíritu, el principio que conecta). Sobre este triángulo hay una inscripción: ”Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem”, en español: ”Busca en el interior de la Tierra y encontrarás, rectificando, la piedra secreta.” Las iniciales en latín forman el nombre de VITRIOL.

Anteriormente ya se conocía el vitriolo como el cobre o hierro de vitriolo del cual los alquimistas hacían ácido sulfúrico para el procesamiento de metales. Pero es también un símbolo alquímico para el proceso de la transmutación. En relación a lo humano esto significa la transformación de un mundo de oscuridad y enfermedad en luz, en salud, y en la aurora de la consciencia. Los siete emblemas en el círculo relatan esa transformación de la oscuridad en luz y del renacer en un nivel superior. Muestran símbolos de los duros trabajos de la ”Gran Obra”, la transmutación del plomo en oro; en el sentido de las agujas del reloj, comenzando desde el cuervo en el cráneo, hacia arriba, hasta el unicornio y la ”resurrección”. El cuervo y la calavera representan la oscuridad y la materia en su estado de vibración más baja. Las otras imágenes describen el proceso de obtención de una esencia regia o la esencia de oro Aurum Potabile (simbolizada por águilas llevando la corona); con su ayuda –como se muestra en la última imagen– se eleva al hombre de la oscuridad, de lo terrenal y de la inconsciencia, hacia la luz, y por lo tanto, “renace”, por así decirlo.

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Vitriol

Entre cada emblema se sitúa uno de los siete rayos de la estrella de siete puntas. En cada rayo hay uno de los símbolos de los siete planetas, empezando de acuerdo con la numeración de los rayos, con Saturno, Júpiter, Marte, luego el Sol, Venus, Mercurio, y finalmente, la Luna. Tradicionalmente se asignan ciertos metales a los planetas: Éstos son Saturno = plomo (o antimonio, mineral de vitriolo), Júpiter = estaño, Marte = hierro, Sol = oro, Venus = cobre, Mercurio = mercurio (o zinc), Luna = plata. La secuencia de numeración de los planetas de 1 a 7 corresponde al llamado orden caldeo de los mismos. En ese tiempo se suponía que la Tierra era el centro de las órbitas planetarias. Y el orden establecido por los caldeos hace 3.000 años tenía el propósito de marcar su distancia descendente desde la Tierra. Es asombroso: cuando los siete planetas clásicos se ordenan de acuerdo con el promedio de la velocidad orbital, empezando con Saturno, el planeta más lento, se da la misma secuencia.

A finales del siglo XVII, el alquimista Johann Georg Gichtel, en su famoso “hombre planetario”, describió los planetas, exactamente de acuerdo con esta secuencia planetaria. Aquí, los planetas marcan los chakras, los siete principales centros de energía del hombre, empezando desde el chakra coronario con Saturno hasta el chakra raíz con la Luna. Los alquimistas llamaban a los chakras ”los sellos de los planetas” o ”los hornos del alma”. Gichtel, ideando su hombre planetario en negro, llamó a la imagen una descripción del “hombre enteramente terrenal, natural, oscuro”.

La compuerta negra representa la “fase Nigredo”, literalmente “lo negro”, la materia oscura, con baja vibración, en el principio de la Gran Obra. Por eso, es una fase parecida a la mostrada en la estrella de siete puntas Vitriol: en ella se simboliza el principio del trabajo con el pájaro negro en la calavera. De la misma manera que los emblemas en la estrella de siete puntas demuestran la transformación de la materia, el “oscuro hombre planetario” tiene que ser transformado y elevado. Hay una indicación sobre cómo los planetas pueden combinar su acción para elevar e iluminar al hombre, y para transformar el oscuro plomo en oro brillante, con una vibración alta. Un viejo mapa de los Caballeros Templarios muestra la posición de las siete principales comandancias, las cuales están ordenadas en forma de estrella.

También en este caso los rayos de la estrella están en el mismo orden que los planetas. Pero hay una diferencia: están ordenados de forma invertida. Junto al centro de la estrella destaca el nombre de la ciudad de Bourges. Peter Dawkins descubrió una extensa línea de energía, que pasa a través de Francia comenzando desde Saintes Maries de-la-Mer, hasta Bourges y Chartres, e incluso a través de Inglaterra.

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En el norte de Francia divide con precisión el rayo del Sol, y en el sur corre entre los rayos de Saturno y la Luna, hasta el Mediterráneo. Sol, Luna y Saturno, los tres rayos planetarios, representan la trinidad de cuerpo, espíritu y alma. En alquimia corresponden a Sal, Sulphur y Mercurius.  Los Caballeros Templarios asociaron con toda intención su estrella de siete puntas con el flujo de la energía de la vida en nuestra tierra. Como Dawkins, el geomántico Siegfried Prumbach ha descubierto extensas líneas de energía. Hace cuatro años descubrió que todas estas líneas forman una trama geométrica regular: Una red global de energía que está construida principalmente con 12 grandes pentágonos, formando un llamado dodecaedro (uno de los cinco sólidos platónicos). Los Caballeros Templarios situaban las principales comandancias de su estrella de siete puntas junto a fuertes centros de poder, por ejemplo: el punto de la Luna en Rennes-le-Château y el punto del planeta Marte en Verdún. Los Caballeros Templarios conectaron de forma particular el flujo de energía entre los siete sitios de poder o ”chakras de la Tierra” en Francia. El conocimiento secreto de los alquimistas se relaciona con la manera en la que las energías de los planetas en la estrella de siete puntas tienen que fluir para tener un efecto revitalizante. Sabían cómo transformar el “oscuro orden planetario” del nivel Nigredo en “oro” y brillo. Llamaron a éste el nivel de vibración más alta, “Rubedo” (= enrojecimiento) de acuerdo a los colores que aparecen durante la transformación de la materia en la Gran Obra. Paracelso transformó metales sólidos y gemas en lúcidos elixires únicos. Éstos, utilizados como remedios, sirven para “abrillantar” al hombre en consecuencia, es decir: elevar su nivel vibracional, curar y sostener el desarrollo del carácter y de la consciencia.

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Siguiendo con el despertar rosacruciano durante la Reforma,se cree que la hermandad de la orden Rosacruz tiene un origen muy anterior, que se remonta a la escuela misterica egipcia de tiempos del faraon Tutmosis III (1468-1436 AC) Las antiguas enseñanzas basadas en La sabiduría de Lamec y la Tabla de Hermes, fueron ampliadas por Pitágoras y PLatón. Su ruta siguió por Judea, con la terapéutica egipcia que impregnaba Qumran en la época anterior a Jesús. Los terapeutas fueron aliados de los magos samaritanos liderados por Simón el Zelote (el Mago). El fundador de los magos, cuyos representantes acudieron a adorar a Jesús, había sido Menahem, abuelo de María Magdalena. Los orígenes de Menahem se remontan a los sacerdotes asmoneos, la misma familia de la que descendía Judas Macabeo, al que tanto veneraron las leyendas artúricas de Gawain.

Juan Marcos, “el amado discípulo” también conocido como Bartolomé e impulsor del Evangelio de Juan, fue un experto sanador y conocedor de la medicina curativa relacionado con la terapéutica egipcia. Sus conocimientos hicieron que los caballeros hospitalarios de Jerusalén lo eligieran como patrón. Durante la Crucifixión, Jesús encargó a Juan Marcos el cuidado de su madre: ” Y desde aquella hora la tomó el discípulo en su compañía” (Juan 19:27). Algunas Biblias, entre ellas la versión autorizada del rey Jaime, añaden erróneamente la palabra “casa”, pero esta palabra (casi siempre itálica), no se halla en el texto original del Evangelio. Juan fue designado el paranymphos (asistente personal) de María y la compañía a la que se refiere el texto es la de las hermanas de la terapeuta. En términos prácticos un paranynpho era el equivalente a un padrino de boda actual, alguien que conduce la novia hacia su prometido en la boda. El símbolo de los sanadores terapeutas era la serpiente, el mismo (junto al emblema rosacruz griálica) que sirve para representar a San Juan en el manuscrito Rosslyn-Hay, del rey René d´Anjou. Muchas asociaciones médicas actuales utilizan el símbolo de la serpiente gnostica de la sabiduría, enrollada a un caduceo (Vara alada de Mercurio, atributo que porta en su condición de mensajero de los dioses. Por su proximidad a la familia de Jesús, Juan pudo conocer el verdadero alcance de la boda sagrada de Caná. Jesús descendía de una de las más importantes dinastías, pero lo mismo ocurría con la ascendencia real asmonea de María Magdalena. Ella fue la “Notre-Dame des Croix” original, la portadora de la copa mesiánica, la “Dama de la luz“.

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 René d´Anjou (1409-1480)

Entre los grandes maestres rosacruces más distinguidos estuvo el escritos y filósofo italiano Dante Alighieri, autor de la Divina Comedia hacia el 1307. Uno de los más insaciables estudiosos de la obra de Dante, fue Cristobal Colón, quien fue apadrinado por Leonardo Da Vinci, miembro de la orden de la Media Luna de René d´Anjou (reinstauración de una antigua orden de cruzados establecida por Luis IX). Otro insigne gran maestre fue el doctor John Dee, astrólogo, matemático, espía y consejero personal de la reina Isabel I. También el abogado y filósofo Francis Bacon, vizconde de Saint Albans, fue gran maestre a principios del siglo XVII. Bacon llegó a ser el jefe de la administración de justicia en Inglaterra y gran canciller de la Cámara de los Lores en tiempos de Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra. Temeroso ante la posibilidad de que una numerosa presencia católica en América del Norte acabara reforzando la Inquisición, se comprometió en apoyar la colonización inglesa, impulsando el famoso viaje del Mayflower en 1620. Entre los compañeros rosacruces de Bacon hay que citar a Robert Fludd, físico y filósofo teológico de Oxford que colaboró en la elaboración de la versión autorizada de la Biblia del rey Jaime.

Durante el reinado de los Estuardo en la Inglaterra del siglo XVII, los rosacruces estuvieron íntimamente relacionados con la primera masonería y la Royal Society científica. Académicos preeminentes como Robert Boyle y Christopher Wren fueron miembros destacados de la hermandad. Las ambiciones y los objetivos de la orden estaban claros: avanzar en el estudio y la aplicación de la ciencia antigua, la numerología y la ley cósmica. Los rosacruces también respaldaron los ideales terapéuticos e impulsaron la ayuda medica internacional para los pobres. No es una coincidencia que la más prestigiosa asociación de ayuda humanitaria en el mundo tenga como símbolo una cruz roja.

Fuentes: horusmedia.de/2004-siebenstern/siebenstern_esp.php, es.wikipedia.org

 

Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que paciente la sostiene.
Rabindranath Tagore

Persecución

A lo largo del golfo de León, al oeste de Marsella se extiende la antigua región del Languedoc. En 1208, el papa Inocencio III amonestó a los habitantes de la zona porque mantenía comportamientos contrarios a los dictados de la Iglesia. Un año después, un ejercito de 30.000 soldados invadía la región a las ordenes de Simón de Montfort. Lucían en el pecho la cruz roja de los cruzados de Tierra Santa, pero sus propósitos eran muy distintos. Su misión era exterminar al catarismo (los puros, término griego kazarós) que habitaban en el Languedoc y a los que el papa, apoyado por el rey Felipe II de Francia, había condenado como herejes. La matanza duró treinta y cinco años y se cobró decenas de miles de muertos, finalizando con la horrenda carnicería del castillo de Montségur, donde doscientos rehenes fueron empalados y quemados vivos en el año 1244.

La doctrina cátara era en términos religiosos esencialmente gnóstica; persona de valores espirituales elevados, consideraban que el alma era pura mientras que la materia física era corrupta por naturaleza. A pesar de que sus convicciones estaban en oposición con los ambiciosos propósitos de Roma, el temor que los cátaros provocaban en Roma tenia un origen mucho mas amenazador. Se les consideraba como los guardianes de un gran y sagrado tesoro, relacionado con una fantástica y remota forma de conocimiento. En esencia la región de Languedoc era la misma que durante el siglo VIII había formado el reino judío de Septimania , fundado por el vástago merovingio Guillermo de Gellone. La zona formada por el Languedoc y la Provenza estaba impregnada de las tradiciones que Simón/Lázaro y María Magdalena habían aportado mucho tiempo atrás, y sus habitantes consideraban a María como “la madre del Grial” de la verdadera cristiandad de Occidente.

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Estela situada en el Camp dels Cremats (campo de los quemados), recordando la pira en la que ardieron 200 cátaros defensores de Montsegur.

Al igual que los templarios, los cátaros toleraban las culturas judía y musulmana y defendían la igualdad entre los sexos. La Inquisición católica, establecida en 1233, se encargó de condenarlos y reprimirlos violentamente, acusándoles de todo tipo de blasfemias.

Contradiciendo las imputaciones, las evidencias aportadas por testigos presenciales muestran que la Iglesia del amor promovida por los cátaros se basaba en una inflexible devoción por el ministerio Jesús. Creían en Dios y en el Espíritu Santo, rezaban las oraciones al Señor y administraban una sociedad ejemplar, con su propia asistencia social y escuelas y hospitales gratuitos. Los cátaros tenia la Biblia traducida a su propia lengua, la langue d´oc, acepción de la que se deriva el nombre  de la región, y la población no cátara se beneficiaba de los mismos privilegios altruistas que ellos.

Los cátaros no fueron herejes, tan sólo inconformistas. Predicaban sin permiso, ignorando la necesidad de confirmar sacerdotes, y evitaban las iglesias ricamente ornamentadas de sus vecinos católicos. San Bernardo había dicho de ellos: “No hay sermones más cristianos que los suyos, ni morales más puras que las suyas”.  Aún así, los ejércitos del papa, disfrazados de cruzados en una misión santa, erradicaron su comunidad de la faz de la tierra. El edicto de aniquilación abarcaba también a todo aquel que hubiera brindado cualquier tipo de apoyo a los cátaros, lo que incluía a la mayor parte de la población del Languedoc. Para respaldar la posición inquisitorial, los dominicos acusaron a los habitantes de la región de practicar relaciones sexuales contra natura. Esta imputación ha dado lugar a todo tipo de suposiciones sobre el carácter de tales desviaciones. En realidad, lo que la sabia gente del Languedoc practicaba no era más que una forma de control de natalidad. En lo referente a bienestar social y educación, los cátaros eran sin duda el pueblo más cultivado de Europa y el acceso a la enseñanza era igualitario en ambos sexos.

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Un manuscrito español del siglo XIII de sermones de Bernardo de Claraval.

En aquel tiempo, el Languedoc provenzal no formaba parte de Francia, sino que constituía un país independiente. Políticamente estaba mas relacionado con los condados catalanes. Las lenguas clásicas, la literatura, la filosofía y las matemáticas eran asignaturas en las escuelas. La zona era rica y el comercio estable, pero todo cambió cuando las tropas del papa llegaron a las estribaciones pirenaicas. En alusión al pueblo de Albí, situado en la comarca, la salvaje campaña fue llamada como la “cruzada albigense”.

A los cátaros se les consideraba expertos cabalistas, una cualidad que pudo ayudar a que los caballeros del Templo consiguieran su objetivo y transportaran el arca desde Jerusalén hasta el Languedoc. Estos hechos, indujeron a Roma a considerar que las tablas del Testimonio y los manuscritos sobre los Evangelios se hallaban ocultos en la región.

La tradición provenzal conservaba la tradición del linaje del Grial desde el siglo I de nuestra era. La iglesia Rennes-le-Château había sido consagrada a María Magdalena en 1059 y, en la región, la gente consideraba la interpretación de Roma, sobre la Crucifixión como un engaño. Al igual que los templarios, los cátaros no creía que Jesús hubiera muerto en la cruz. Para un sistema desesperado y fanático la solución fue arrasar. La Iglesia dudaba si había sido el tesoro trasladado durante la masacre o si permanecía oculto en algún lugar. Los caballeros templarios debían conocer la respuesta y, tras la estela de la matanza de Languedoc. estaban destinados a sufrir el mismo destino.

El simulacro de cruzada acabó en 1244, pero hubieron de pasar sesenta y cuatro años antes de que el papa Clemente V y el rey Felipe IV estuvieran a disposición de someter definitivamente a los templarios para intentar la apropiación del misterioso tesoro. En el año 1306, la Orden del Temple era tan poderosa que el propio rey de Francia la temía; le debía una enorme suma de dinero que no podía restituir porque se hallaba en la mas completa bancarrota. También temía su poder esotérico y político, que sabia superiores al suyo propio. Apoyado por el papa, Felipe IV decidió perseguir a los templarios tanto en Francia como en otros países. Los caballeros fueron arrestados en Inglaterra, pero no en Escocia, donde la nación entera había sufrido la excomunión papal por el enfrentamiento que sostenían, a las ordenes de Robert de Bruce, contra el yerno de Felipe, rey Eduardo II de Inglaterra. La excomunión de Escocia como nación no fue derogada hasta el año 1323, tras la derrota de Eduardo II ante Robert de Bruce en Bannockburn y la redacción de la Constitución escocesa, la Declaración de Arbroath, en 1320. Más tarde, en 1328, el tratado de Northampton, firmado bajo el reinado de Roberto I, reconoció la independencia de Escocia.

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Roberto I Bruce y su segunda esposa Isabel de Burgh.

Hasta el año 1306, la Orden del Temple había podido operar sin intromisión del papa, pero Felipe logró cambiar la situación. Después de que el Vaticano promulgara un edicto prohibiéndolo imponer contribuciones a los clérigos, planeó la captura y asesinato del papa Bonifacio VIII. Su sucesor, Benedicto XI, también murió en extrañas circunstancias poco tiempo después. Finalmente, Felipe pudo sentar en el trono papal a su propio candidato, Bertrand de Goth, arzobispo de Burdeos, que tomaría el nombre de Clemente V. Decidido a saldar su deuda con los templarios, no tuvo más que utilizar al papa que controlaba y acusar a la orden de herejía. Era el cargo más fácil, puesto que era de sobras conocido que los caballeros no creían en la versión de la Iglesia sobre la Crucifixión, ni aceptaban portar la cruz latina en sus vestiduras. También se sabia que los templarios tenían trato diplomático y relaciones con judíos, gnósticos y musulmanes.

El viernes 13 de febrero de 1307 los sicarios de Felipe pasaron a la acción y capturaron a los templarios en toda Francia. A los prisioneros les esperaba la cárcel, torturas etc…Testigos sobornados, aportaron las evidencias necesarias y se dieron declaraciones realmente sorprendentes. Las acusaciones incluyeron: homosexualidad, aborto, blasfemia y práctica de la magia negra. Tras las declaraciones, extraídas en ocasiones a la fuerza, los testigos desaparecían sin dejar rastro. Pero, a pesar de todos sus esfuerzos, el rey no consiguió su objetivo y tanto el arca como los bienes permanecieron lejos de su alcance. Sus secuaces habían conseguido el control sobre la Champagne y el Languedoc, pero el tesoro se hallaba en buen recaudo.

El gran maestre de la orden al suceder estos hechos eran Jacques de Molay. Sabedor de que el papa Clemente V era un instrumento del Rey Felipe, De Molay embarcó el tesoro en una flota de dieciocho galeras en el puerto de La Rochelle. La mayor parte de las naves se dirigieron a Escocia, y Felipe, desconocedor de su destino final, busco la alianza de otros monarcas europeos para perseguir a los templarios fuera de Francia. El siguiente paso fue obligar a Clemente a ilegalizar la orden en 1312. Dos años después Jacques de Molay perecía en la hoguera.

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Iniciación de Jacques de Molay, Marius Granet 1777.

« “Dios sabe quién se equivoca y ha pecado y la desgracia se abatirá pronto sobre aquellos que nos han condenado sin razón. Dios vengará nuestra muerte. Señor, sabed que, en verdad, todos aquellos que nos son contrarios, por nosotros van a sufrir.” “Clemente, y tú también Felipe, traidores a la palabra dada, ¡os emplazo a los dos ante el Tribunal de Dios!… A ti, Clemente, antes de cuarenta días, y a ti, Felipe, dentro de este año…”»

En el plazo de un año, dicha maldición se suponía que comenzaba a cumplirse, con la muerte de Clemente V (20 de abril de 1314) y de Felipe IV (29 de noviembre de 1314)

Eduardo II de Inglaterra no era partidario de perseguir a los templarios, pero su parentesco con Felipe le situaba en una encrucijada. Finalmente, tomó la decisión de dejar actuar a la Inquisición después de recibir instrucciones definitivas del papa. Se procedió al arresto de muchos de lo templarios que se hallaban en Inglaterra, y sus bienes y tierras, tras ser confiscados acabaron en poder de la orden de los hospitalarios de San Juan.

Sin embargo, en Escocia las consignas del papa fueron totalmente ignoradas. Mucho tiempo antes, en 1128. Hugues de Payens había pactado con el rey David I de Esccocia tras el concilio de Troyes y Bernardo de Claraval había promovido la integracion de su poderosa orden cisterciense en la Iglesia celta. El rey David entregó a los templarios, los territorios de Ballantradoch, adyacentes al estuario del Forth (conocido como Poblado del Temple) y al principio se establecieron al sur de Esk. Sucesivos reyes apoyaron y promocionaron la orden, en particular Guillermo el León. Los caballeros del Temple recibieron grandes extensiones de tierras, en su mayoria cerca de Aberdeen y Lothians, y hasta Ayr, el oeste de Escocia. Un grupo de caballeros luchó en la batalla de Bannockburn, en 1314, tras la cual aumentaron su presencia en las zonas de Lorne y Argyll. A partir del reinado de Robert de Bruce, todo sucesor Bruce y Stewart (Estuardo) era templario desde el momento de su nacimiento y, en virtud de ello, la casa real escocesa pasó a ser no sólo de sacerdotes-reyes, sino de caballeros-sacerdotes-reyes.

Espíritu del Lobo.

Una de las leyendas más antiguas es el relato del siglo IV de los gemelos Rómulo y Remo. Los dos hermanos, hijos de Marte y Rea Silvia, fueron arrojados en una canasta al Tíber por orden de Amulio, que veía en ellos una amenaza para su dominio de Alba Longa. Una loba lo oyó llorar desde la orilla y los amamantó, hasta que un pastor del rey los descubrió y adoptó. Los gemelos se convertirían con el tiempo, en los fundadores de Roma. 

La mitología está plagada de historias, que transmiten una actitud positiva entre el lobo y el ser humano. Sin embargo, por desgracia también hay mitos que lo representan con visos negativos, contribuyendo a crear un clima de temor entre la población, en especial de Europa, a lo largo de la historia se ha cazado al lobo hasta su casi su extinción. 

Se decía que la legendaria bestia de Gévaudan, era un lobo gigante al que se atribuyó la muerte de un centenar de personas en la región francesa de Auvernia en un periodo de tres años a mediados del siglo XVIII. Tal era su ferocidad que el rey Luis XV envió sus tropas para darle caza. Aunque se mató un lobo, los ataques continuaron hasta que fueron abatidos otros lobos.

Las leyendas de los amerindios hablan de un pacto sagrado entre lobos y humanos por el respeto mutuo de sus familias y territorios despectivos. Podría decirse que el lobo ha cumplido con su parte del trato, no así el hombre. Según esta cultura, en una tribu llamada los shoshone, creían que los coyotes y los lobos eran los creadores del mundo, que cuando un miembro moría, su espíritu era llevado a la tierra del coyote. El lobo vigilaba el camino que recorría el muerto, y en cuanto despertaba lavaba en el río el alma del difunto, que una vez purificada podía entrar en la Tierra Prometida. 

El protector blanco. Según los mitos de los amerindios, si uno ve un lobo blanco, real o en sueños, significa que dicho animal ha sido enviado para protegerlo. Los firmes valores familiares era una cualidad respetada en ellos. 

 

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El Justo

María Magdalena estaba embarazada de tres meses en el momento de la Crucifixión. Su matrimonio con Jesús fue confirmado en la segunda boda, durante la unción en Betania, que tuvo lugar en marzo del año 33 d C.  A partir de entonces, durante el mes de septiembre, dió a luz a una niña. Recibió el nombre de Tamar “Palmera” (correspondiente al griego Damaris, aunque otros escritos aluden al nombre de Sara), nombre tradicional de la familia de David. Jesús tuvo que mantener el celibato durante tres años, hasta “el tiempo de restitución”, tal como se detalla en Hechos de los Apóstoles 3:20-21:

Y enviará al Mesías que os ha sido predestinado, Jesús; A quien es necesario que el cielo reciba, hasta que lleguen los tiempos de la universal restauración, de los cuales habló Dios por boca  de sus santos profetas que desde la más remota antigüedad existieron.

Cuando se menciona el “tiempo de restitución” de Jesús, es una referencia que, una vez alcanzada su paternidad, estaba obligado a volver a una existencia célibe. No se menciona que el recién nacido fuera varón, por lo que debió ser una niña.

El ingreso de Jesús en el sacerdocio está recogido en el Nuevo Testamento en el capítulo conocido como la “Ascensión”. No deja de ser otra parábola más en dichos escritos. Se explicita en Marcos 4:11-12 dónde dice:

A vosotros os ha comunicado el misterio del Reino de Dios; mas aquellos de fuera todo se les presenta en parábolas , a fin de que mirando miren y no vean, y oyendo oigan y no entiendan…

Por tanto, la “Ascensión” es otra parábola tal como se describe en Hechos de los Apóstoles 1:9: “Y como esto hubo dicho, viéndolo ellos, fue llevado hacia lo alto, y una nube, tomándole sobre sí, lo ocultó a sus ojos”. Una vez partido hacia el sacerdotal reino del cielo, dos sacerdotes angélicos anunciaron de forma familiar su retorno final:

De pronto se presentaron dos varones con vestiduras blancas, los cuales además dijeron: Varones galileos, ¿qué hacéis plantados mirando fijamente al cielo? El mismo Jesús, que ha sido apartado de entre vosotros…así vendrá, de la manera que le habéis contemplado irse al cielo. (Hechos de los Apóstoles 1:10-11) 

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La Ascensión de Cristo, Salvador Dalí 1958.

De esta forma Jesús abandonó el mundo profano durante tres años, durante los que María Magdalena, la madre de su hija, no podía tener contacto con él. Desde el sexto mes de embarazo, María tenía el derecho a ser llamada “Madre”, pero una vez nacida su hija y durante el resto de los tres años de celibato recibía el rango de “viuda”. María Magdalena pertenecía a las mujeres de la orden de Dan (una de las tribus de Israel). Las mujeres de esta orden eran nazarenas seglares. María, en su condición de Miriam era la hermana superiora de la orden y tenía la prerrogativa de vestir de negro como los nazarenos  y los sacerdotes de Isis. Está comprobado que una de las primeras formas de reverenciar a María Magdalena fue el culto a la Virgen Negra, surgido en Ferrières hacia el año 44 d C. entre las muchas imágenes de la Virgen Negra existentes en la actualidad, una de las más interesantes es la que puede contemplarse en Verviers, en Lieja; la Virgen es completamente negra, lleva cetro y corona y está rodeada por el halo de estrellas de Sophia. Su hijo también porta una corona dorada como atributo de realeza.

Siguiendo con la sucesión, a los hijos del linaje se les educaba en el centro monástico de la comunidad, en el que también vivían sus madres. Motivo por el que no se recogen datos de la infancia de Jesús en los escritos.

El periodo de tres años de separación monástica de Jesús expiraba en septiembre del año 36 d C, pero, como estaba establecido, hasta el mes de diciembre Jesús no pudo reanudar las relaciones sexuales con su mujer. Una de las características más importantes del Nuevo Testamento es que las palabras, nombres y títulos que poseen un significado críptico no sólo han de poseer el mismo sentido cada vez que se emplean, sino que han de usarse cada vez que se alude a dicho significado críptico “aquellos que tengan oídos para oír”. Los preceptos que regulaban el código eran fijos y el simbolismo permanecía constante.

Según el pesher, singular de pesharim (rutas hacia pistas vitales-escribas de Qumran) y cuyo significado es “explicación/solución”, a Jesús se le define como la “palabra de Dios” tal como queda explícito al principio del Evangelio de Juan:

 En el principio existía Verbo, y el Verbo era con Dios…Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros; y contemplamos su gloria… 

Allí dónde se emplea la frase “la palabra de Dios”, significa que Jesús estaba presente. La frase utilizada en los Hechos de los Apóstoles 6:7: “la palabra de Dios iba creciendo” es la misma que el pesher le da en la parábola del sembrador (Marcos 4:8): ” Y en otras partes (de las semillas) cayeron en tierra buena y daban su fruto que subía y crecía…”. Resumiendo, el significado de la referencia de los Hechos, es que Jesús “creció”, es decir, tuvo nueva descendencia.

Tal como establecían los preceptos mesiánicos, el nacimiento tuvo lugar en el año 37 d C, un año después del retorno de Jesús al matrimonio tras haber finalizado el “tiempo de restitución” A partir de ese momento, después del nacimiento de su primer hijo varón, Jesús tuvo que guardar celibato monacal por lo menos durante seis años. En la iglesia rusa de Santa María Magdalena en Jerusalén, existe un fresco que muestra a María sosteniendo un huevo rojo por encima de las cabezas de los asistentes. Este es el símbolo más elevado de la fertilidad y el nacimiento. De forma similar, el cuadro de Jan Provost, pintor esotérico del siglo XV, la Alegoría sacra, muestra a Jesús empuñando una espada junto a su esposa María, quien coronada y vistiendo la túnica negra de los nazarenos, libera a la paloma del Espíritu Santo.

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Alegoría sacra, Jan Provost 1510-1515.

A principios de la década de los cuarenta del siglo I d C, Pedro y Pablo, predicaron en Antioquía, Siria, mientras que Santiago y sus nazarenos lo hacían en Jerusalén. Más adelante se produjo una nueva división entre los discípulos, cuando Simón el Zelote fundó en Chipre un nuevo emplazamiento para su orden esotérica de los gnósticos. Deliberadamente, los dos hombres (bajo concepto de las mujeres y no estaban preparados para someterse a la voluntad de una sacerdotisa) apartaron a María de cualquier puesto de responsabilidad en le nuevo movimiento y, para asegurarse de su total exclusión, la declararon hereje por su condición de amiga Elena-Salomé, esposa de Simón el Zelote.

Mientras sucedían estos hechos, Jesús y María reanudaron una vez más, sus relaciones maritales en diciembre del año 43 d C, seis años después del nacimiento de su hijo. Jesús no estaba preocupado por la actitud de los dos anteriores. De hecho, prefería que se relacionara a su esposa con la facción gnóstica de Simón y Elena, o con los nazarenos de Santiago. María quedó embarazada de nuevo. Hacia la primavera del año 44 d C. Jesús se embarcó para cumplir una misión en Galacia, en la zona central Asia Menor, junto a Juan Marcos, jefe de los prosélitos y caudillo de los gentiles conversos.

Mientras tanto, los nazarenos de Santiago se habían convertido en una amenaza para las autoridades romanas de Jerusalén. La consecuencia directa fue la ejecución del apóstol Santiago Boanerges por orden de Herodes Agripa I en el año 44 d C, según se narra en los Hechos de los Apostoles 12:1-2. Simón el Zelote intentó vengarse de inmediato y envenenó a Herodes Agripa I, por lo que se vio obligado a huir. Pero Tadeo no tuvo tanta fortuna, puesto que en su huida a través del Jordán, fue capturado por Agripa. María dio a luz a su segundo hijo en Provenza durante aquel mismo año; existe referencia de ello en Hechos de los Apóstoles 12:24: “Y la palabra de Dios iba en aumento y se multiplicaba”. Ese hijo fue el “niño del Grial” y recibió el nombre de José.

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Moneda de Herodes Agripa I.

Desde el año 46 d C, el niño Jesús ya contaba con nueve años de edad, estudiaba en Cesarea. Tres años después se sometió a la ceremonia de su “segundo nacimiento” (a los doce años), ya en Provenza. Más tarde su tío Santiago, José de Arimatea, se lo llevó al oeste de Inglaterra durante un tiempo. En el año 53 d C, el joven Jesús fue proclamado príncipe de forma oficial en la Sinagoga de Corinto y, por ser heredero de la casa de David, recibió el título de Justus, el Justo (Hechos de los Apóstoles 18:7). Por ese motivo, sucedió  a su tío Santiago el Justo como heredero del reino. Al cumplir 16 años, ese mismo año, Jesús Justo también fue proclamado jefe de los nazarenos, con lo que obtuvo el derecho de llevar la túnica negra del cargo, tal como vestían los sacerdotes de Isis, la diosa madre universal. Existe una cierta confusión acerca de esta fecha temprana dada como inicio de la utilización del color negro en la indumentaria sacerdotal. Pero existen referencia de uso muy anteriores al cristianismo. Hasta el siglo XVI la talla de Isis que se halla en la iglesia de Saint Germain fue considerada como la “Virgen de París”. Childeberto I mandó edificar la abadía original sobre los restos de un antiguo templo dedicado a Isis. En ella se guardaron las reliquias del tesoro de Salomón que poseía Childeberto y fue elegida como cementerio por los reyes merovingios. Los monjes benedictos de Saint Germain de Prés, visten casullas negras siguiendo la tradición nazarita. Esta capilla benedictina albergó una estuatua de santa Genoveva, quien tuvo una gran amistad con Clodoveo I y se convertiría en la sucesora en la veneración a Isis en Francia.

Su padre, Jesús Cristo, se dirigió a Roma, vía Creta y Malta, en el año 60 d C. Mientras tanto, Pablo regresó a Jerusalén. Una vez allí se le acusó de conspirar contra Jonatás Anás, al que habían asesinado por el gobernador Félix. El gobernador hubo de comparecer ante el emperador Nerón, en Roma, para ser sometido a juicio y Pablo fue obligado a acompañarlo, Félix fue absuelto, pero Pablo quedó bajo arresto a causa de su relación con su antiguo pupilo Herodes Agripa II, a quien Nerón detestaba. Cuando suceden estos hechos, Jesús Justo se encontraba en Roma, tal como cita Colonenses 4:11.

Lejos de allí, el hermano menor, José, finalizó los estudios en la escuela druídica y se estableció en la Galia con su madre. Más tarde se les unió su tío Santiago, quien se afincaría en el oeste tras ser expulsado de Jerusalén en el año 62 d C. Sus nazarenos habían sido sometidos a una brutal persecución por los romanos y el sanedrín había acusado a Santiago de enseñanzas ilícitas, En consecuencia, fue condenado a la lapidación y excomulgado; declarado espiritualmente “muerto” por los ancianos judíos. Él, que había sido considerado ” consejero honorable” del sanedrín y Mesías por los hebreos, perdió su papel preponderante en la sociedad civil y religiosa.

De mientras, Pablo y Pedro seguían con su secta paulina, cristianos, a la que Nerón aborrecía. Por ello, y para reducir el numero, desencadeno una feroz persecución. La tortura que mas le deleitaba era atarlos a estacas situadas a los jardines de palacio y prenderles fuego por la noche, a modo de antorchas humanas. Esta actitud provocó la rebelión de los cristianos, y durante los disturbios, Roma quedó sumida en llamas. Todos los indicios indican que el culpable fue Nerón, pero culpó a los cristianos, y condenó a muerte a Pablo y Pedro.

Antes morir, Pablo pudo transmitir a Timoteo el mensaje de que Jesús el Cristo se hallaba a salvo en lugar seguro, pero sin aclarar dónde. Algunos han sugerido que Jesús siguió los pasos del apóstol Tomás, es decir, llegó a la India, donde se cree que la muerte en la ciudad de Srinagar, en Cachemira, lugar en el que existe una tumba consagrada a él.

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Nerón y Séneca, Eduardo Barrón 1904.

En el año 65 d C, no mucho después de que Santiago, se hubiera establecido definitivamente en el oeste, la mayoría de los zelotes, encabezados por Simón el Zelote, abandonó Jerusalén. Simón los guió hacia el este de Jordán, donde su difunto aliado Tadeo había huido, y se dispersaron por Mesopotamia. El régimen de Nerón había causado un alto grado de tensión política y la situación había alcanzado limites muy peligrosos en Tierra Santa. A principios del año 66 d C, se produjeron enfrentamientos esporádicos entre los zelotes y los ejércitos de Roma en Cesarea. Rápidamente las hostilidades se extendieron por Jerusalén y los zelotes conquistaron un importante número de posición estratégicas. Conservaron el control de la ciudad durante cuatro años, hasta que un imponente ejército romano, al mando de Tito Flavio, asoló la ciudad y una vez más la profecía del templo y la ciudad derruida completada, así durante seis décadas.

A causa de la destrucción de Jerusalén, el pueblo judío se sumió en la confusión. Pues no cayó tan sólo en Jerusalén, lo mismo sucedió en Qumran. Mas arde, la fortificación de Masada, el famoso ultimo bastión judío al sureste del Mar Muerto, corrió la misma suerte. Allí, menos de un millar de de judíos resistieron los repetidos asaltos del poderoso ejercito romano, pero privados de suministros agotaron sus provisiones. Hacia el año 74 d C, su causa estaba perdida y el jefe de la guarnición, Eleazar Ben Jair, ordenó un suicidio en masa. Sólo sobrevivieron dos mujeres y cinco niños.

Varios grupos de refugiados nazarenos abandonaron Tierra Santa para perpetuar su tradición en los territorios situados en Mesopotamia, en Siria y al Sur de Turquía. El cronista Julio el Africano, que escribió hacia el año 200 d C, mientras se hallaba en la ciudad de Edesa (actual Urfa, Turquía) recogió los detalles del nuevo éxodo, Alcanzó su fama por traducir al latín los textos del obispo nazareno, Abdías de Babilonia. Según su narración, al inicio de la rebelión, los gobernantes, en un intento de evitar el acceso futuro a los detalles de la genealogía de la familia de Jesús. Durante la represión posterior, las tropas romanas recibieron la orden de acabar también con cualquier archivo privado y todo tipo de documento relevante que pudieran hallar. Pero, a pesar de todo, la destrucción no fue total y algunos escritos se salvaron. Refiriéndose al intento de suprimir, el Africano comenta: ” Algunos pocos precavidos conservaron archivos en su poder, memorizándolos o rescatándolos de reproducciones, orgullosos de preservar el recuerdo de sus aristocráticos orígenes“.

Quien no vive de algún modo para los demás, tampoco vive para sí mismo.
Michel Eyquem de Montaigne

Gólgota

La profecía hecha en dos ocasiones por Juan el Bautista, auguraba que la proclamación del Mesías y su entronización como verdadero rey tendría lugar en el 33 d C. En un principio, Juan apoyó la predicción, conocida como la Profecía de Enoc, de que la restauración de las dinastías zadoquita y davídica tendría lugar “al final de la octava semana del mundo “, esto es, 3920 años después de la Creación. En nuestro calendario correspondería al año 21 a C. Sin embargo, nada ocurrió por lo que se procedió a una revisión de fechas, que aportó el resultado del año 31 d C. La reputación de Juan, junto a su mística, dependía de esta predicción. Tras su ejecución, la previsión sufrió una nueva modificación y se trasladó al equinoccio de invierno del año 33 d C. Siguiendo con la Crucifixión, que se presenta normalmente como un evento en el que asistió un público muy numeroso, los Evangelios afirman, como Lucas 23:49, por ejemplo, que los espectadores estaban obligados a observar el proceso “desde lejos”. Tanto Juan como Mateo, y Marcos, citan el lugar como el Gólgota, mientras para Lucas es el Calvario. Ambos nombres (hebreo , Gulgoleth, arameo Gulgota y latín Calvaria) derivan de palabras que significan: ” lugar del cráneo”.

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El Bautismo de Cristo, El Greco 1596-1600

Fijémonos, como Juan 19:41 el lugar era un jardín en el que existía un sepulcro privado, identificado como propiedad de José de Arimatea (Mateo 27:59-60). Si observamos los escritos, antes que el folclore popular, la Crucifixión no fue un espectáculo en la cima de una colina, con cruces recortándose el cielo y multitud de espectadores. Al contrario, fue un asunto de pequeñas dimensiones, desarrollado en un espacio reservado, un jardín privado, que por algún motivo era “un lugar llamando Calvario” (Juan 19:17).

Poco más se dice de la localización, pero la Epístola a los Hebreos 13:11-13 aporta algunas pistas importantes para la situación exacta:

Porque los cuerpos de aquellos animales, cuya sangre derramada por el pecado es introducida en el santuario por el sumo sacerdote, son quemados fuera del campamentos. Por lo cual también Jesús, a fin de santificar el pueblo por medio de su sangre, padeció fuera de la puerta. Salgamos, pues, a él fuera del campamento, llevando a su oprobio.

Por este escrito sabemos que Jesús sufrió “fuera de la puerta” y “fuera del campamento”. También es notable que existía algún tipo de relación con un lugar en el que eran quemados los cuerpos de animales sacrificados. Los emplazamientos, en los que se quemaban los restos de los animales se consideraban “impuros”. Incluso la cita de Deuteronomio 23:10-14, “fuera del campamento” describe áreas al lado del pozo negro, los muladares y las letrinas, lugares considerados “impuros”, tanto físico como espiritualmente. Siguiendo los simbolismos, “fuera de la puerta” se refería a otros lugares “impuros”, entre ellos, los cementerios ordinarios. Los manuscritos del Mar Muerto dejan claro que caminar sobre los restos de los muertos constituía un acto infamante. Para evitarlo, las tumbas estaban identificadas con el símbolo de una calavera. Siguiendo las líneas, llegamos a la conclusión de que el lugar del cráneo (Gólgota), era un cementerio, más preciso, cementerio privado ajardinado que contenía un sepulcro vacío, propiedad de José de Arimatea. Sólo existía un lugar con jerarquía apropiada para albergar los restos de un Cristo ungido y de un sacerdote del Padre para su “eterno reposo”: en, o cerca, del “seno de Abraham” en Qumran, el mismo lugar en el que Simón/Lázaro había sido “resucitado”. Allí, por supuesto, existió un cementerio ajardinado al sur de la sacristía, “un lugar del cráneo”. El Apocalipsis 11:8 cita que a Jesús lo crucificaron en “la gran ciudad, llamada espiritualmente Sodoma y Egipto”. Esta frase, sin ningún género de dudas, identifica el lugar , puesto que “Egipto” era el nombre que la orden de ascetas de la terapéutica egipcia daba a Qumran.  Por motivos geográficos, Qumran también estaba relacionada con la ciudad de Sodoma, nombrada en el Antiguo Testamento.

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El filósofo meditando, Rembrandt 1632 (Ascetismo)

Siguiendo con José de Arimatea, los evangelios lo describen como un “honorable hombre (miembro del sanedrín) que también esperaba el Reino de Dios” (Marcos 15:43). Era “discípulo de Jesús, pero secretamente, por temor a los judíos” (Juan 19:38). Pero, a pesar de que los ancianos desconocían su cercanía política a Jesús, parece ser que ello no constituyó ninguna sorpresa para Poncio Pilato, quien aceptó su intervención en lo referente al entierro de Jesús. Se supone que José está relacionado con Arimé, un pueblo situado en la llanura de Genesaret, pero Arimatea es una más entre las palabras utilizadas para definir un título social. Representa un particular rango de importancia. Así como Mateo Anás, hermano de Jonatás, tenía la distinción sacerdotal de “Leví el Alfeo” (Leví de sucesión), José era “el de Arimatea”, Es una combinación de palabras hebreas y griegas, en este caso del hebreo ram o rama ( elevado-cúspide) y del griego theo (de Dios), que unidos formarían “el más alto de Dios”, y título que llevaba asociada la distinción de “divina alteza”.

Sabemos que Jesús era hijo de José y heredero al trono de David. El nombre patriarcal de José se aplicaba al segundo de la sucesión del linaje del rey David. Siguiendo la tradicion, con Jesus como David, Santiago, el mayor de entre sus hermanos, fue llamado José, y al mismo tiempo, reconocido como su sucesor. Dicho de otro modo, si Jesús era el rey-dios (divina majestad o Mesías, de acuerdo con el habitual titulo grecorromano Ichtys, Santiago era el príncipe coronado (José Rama-Theo, o José de Arimatea). Por tanto, José, es Santiago, hermano de Jesús. Lo importante de todo esto, es que la estancia era el sepulcro del príncipe coronado José, y estaba situada justo enfrente del “Seno de Abraham”.

Además de predecir que el Mesías haría su entrada en Jerusalén a lomos de un asno, el libro de Zacarías anunció dos profecías más: que el Mesías sería lanceado y llorado por todo Jerusalén a su muerte (12:10) y que sería herido en sus manos a causa de amigos (13:6). Jesús se dió cuenta de que siendo crucificado cumpliría todos estos requisitos. Podía haber fallado en el cumplimiento de fecha límite marcada por Juan el Bautista, pero la crucifixión le ofrecía una nueva oportunidad, siempre que las cosas se organizaran de forma apropiada. Por ello Juan sentencia, teniendo en mente la predicción de Zacarías: “Pues acontecieron estas cosas para que se cumpliese la escritura“.

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Zacarías, Miguel Ángel 1509

No existe ninguna indicación en los Evangelios sobre si Jonatás Anás se hallaba presente en el momento de la Crucifixión. Es posible que estuviera. La función de Padre en ese momento le correspondía a él, aunque los discípulos reconocían a Simón el Zelote, como verdadero Padre (Abraham). En su lugar ellos veían en Jonatás a “Elijah“, más comúnmente conocido como Elías. En Marcos 15:34 se cita que “en la hora nona clamó  Jesús con gran voz: Eloí Eloí lamá sabakthani” y en Mateo 27:4, también. En hebreo el término Elí, representa a la palabra El (Dios) y al añadirle el sufijo posesivo -i, adquiere el significado de “mi Dios” (Eloí en arameo). Por tanto, la frase fue traducida, como: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”

De acuerdo con los escritos, los presentes interpretaron la súplica en forma muy diferente, pues comentaron: “Mira a Elías llama…veamos si viene Elías a descolgarle” (Marcos 15:35-36) Aquellos que presenciaban la escena no tenían ninguna duda que Jesús había llamado al patriarca Elías, el “Elijah” Jonatás Anás, Padre de la comunidad en aquel momento, y el apóstol que se alía con Judas. Me gustaría añadir dos elementos que pueden crear reflexión en el lector.

Un fragmento del libro de Oscar Wilde, Balada de la cárcel de Reading

Ni mira fijamente el aire 
por un techo de vidrio; 
ni reza con labios de arcilla 
porque termine su agonía; 
ni siente en su mejilla vacilante 
el beso de Caifás. 
Y en la Divina Comedia, Anás y Caifás, ambos son castigados de la misma forma. Están crucificados en la tierra, en la fosa de los hipócritas, pisados por los otros condenados, que llevan una capa de plomo (Infierno XXIII 110-126).
La Crucifixión era tanto una ejecución como un castigo, la muerte se prolongaba durante días. Los brazos extendidos de la victima se ataban, mediante correas, después se alzaba el madero atravesado horizontalmente a un poste vertical. Suspendido por los brazos, el peso del cuerpo comprime los pulmones de tal forma que provoca la muerte por asfixia con relativa rapidez. En ocasiones, los ejecutores, rompían las piernas de los crucificados, con lo cual se incrementaba la presión sobre los pulmones y se aceleraba la muerte.
No existía ningún motivo, para que aquellos hombres murieran aquel viernes 20 de marzo del año 33 d C (Pueden haber modificaciones respecto a la fecha, recordar). No obstante Jesús, le dieron de beber vino con mirra y acto seguido “entregó el espíritu” (Juan 19:30). Poco después declaraban su muerte de forma oficial. Tanto Judas como Simón de Cirene continuaban vivos y por ello, les rompieron las piernas. Destaquemos que, la tradición gnóstica afirma que Simón de Cirene fue crucificado “en el lugar de Jesús”. Ello no tiene por qué significar “en vez de Jesús” y puede referirse “al lugar que le correspondía a Jesús”, en referencia a la distribución e las cruces debió de seguir las pautas establecidas para las jerarquias, teniendo en cuenta que Jesús era símbolo del linaje davídico y Simón el sacerdotal (mientras Judas representaba el de los profetas). De acuerdo con esta teoría , el rey debía estar a la izquierda, al oeste, el sacerdote en el centro y el profeta en el este, a la derecha. Simón de Cirene fue crucificado en lugar de Simón el Zelote. Así se comprende la cita de los gnósticos sobre Simón de Cirene.
Los gnósticos, recibían su nombre porque poseían la gnosis “conocimiento” en griego, visión interior esotérica) El movimiento gnóstico se inició en Samaria, donde Simón el Zelote, en este contexto, era el jefe de los magos (hombres sabios) manaseos de oriente. Más tarde, también bajo la dirección de Simón, la secta progresó en Siria. Su culto estuvo asociado a las ideas espirituales de la comunidad samaritana. Los magos eran considerados como grandes astrónomos, herencia que recibieron a través de los siglos de los primeros sacerdotes de Zoroastro (Zaratrusta) fundador del zoroastrismo, al que algunos textos antiguos consideran alumno de Abraham en el estudio de la astronomía.
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La escuela de Atenas, Rafael Sanzio 1510-1511 (Podemos observar a Zoroastro en la parte de abajo-derecha, túnica blanca, barba oscura y conversando con tres individuos, así mismo, sosteniendo una esfera celeste).
Volviendo a la escena, un centurión atravesó con una lanza y el hecho que de la herida brotara una mezcla de agua y sangre fue suficiente para certificar su muerte (Juan 19-34). En realidad, la circulación sanguínea indica que un cuerpo aún vive y no que está muerto. Los Evangelios no aclaran quién ofreció el vinagre a Jesús en la cruz, pero en Juan 19:29 se especifica que la vasija con la posición ya estaba preparada para ese momento. Tal como narra Mateo 27:34. El brebaje contenía una “mezcla de vinagre y hiel“, es decir, vino amargo y veneno de serpiente. Dependiendo de las proporciones utilizadas, dicha mezcla puede producir inconsciencia o muerte. En el caso de Jesús, la poción fue medida con precisión, puesto que se le administró, no con una copa, sino con una esponja sostenida en el extremo de una caña. Sin duda alguna, fue Simón el Zelote quien se la ofreció. En un verdadero “acto de fe” Jesús le dijo a su fiel aliado, depuesto de su cargo como Padre pero aún venerado: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23:46).
Mientras tanto, el hermano de Jesús, José de Arimatea, negociaba con Pilatos inhumar el cuerpo de Jesús antes de la festividad del Sabbath. Pilatos estaba sorprendido de que  Jesús hubiera muerto de forma tan rápida, como se cita en Marcos 15:44 : “Y Pilatos se maravilló de que ya hubiera muerto; y llamando al centurión ante él le pregunto si alguno ya había muerto” Tras lo cual Pilatos consideró cumplida la crucifixión, autorizó el entierro ( En Deuteronomio 21:22-23, recogida por el Manuscrito del Templo: “Cuando un hombre se hubiere hecho reo de un delito de muerte, y fuere muerto y se le colgare de un madero, su cuerpo no pernoctará en el madero, si no que lo has de enterrar el mismo dia“) y regresó a Jerusalén dejando a “José” la responsabilidad de la operación.
Como creyeron que Jesús estaba sin vida, aunque en realidad, se hallaba en estado de coma, los soldados, sólo quebrantaron las piernas a los otros dos ajusticiados, tras lo cual descolgaron los tres cuerpos. Estuvieron crucificados menos de medio día.
En Juan 19:31:
Los judíos, pues, como era la víspera de Pascua, a fin de que no quedasen los cuerpos el sábado en la cruz…rogaron a Pilatos que se les quebrantasen las piernas y fuesen bajados.
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Descendimiento de Cristo, Rubens 1611-1614.
No se menciona que estuvieran muertos, la palabra cuerpo no indica que signifique cadáver. La narración Evangélica de los hechos que sucedieron a continuación no sólo es breve, también confusa. Todos coinciden en señalar que “José” envolvió el cuerpo de Jesús en un lienzo, y lo depositó en el sepulcro. También se cita la llegada de Nicodemo, que porta gran cantidad de mirra y áloe. El extracto de áloe, como la farmacología actual explica, es un poderoso y rápido purgante, la sustancia exacta que habría necesitado Simón para provocar el vómito de la tóxica “hiel”, veneno, que él mismo le administró a Jesús en la cruz. Tuvo tiempo de curar a Simón de CIrene y debido a la circunstancias, Judas Iscariote, no recibió un trato tan considerado: fue arrojado por un acantilado, tal como se narra de forma indirecta en Hechos de los Apóstoles 1:16-18.
Aprender sin reflexionar es malgastar la energía.
Confucio